domingo, 25 de janeiro de 2009

Mujahedins

 

Rosas de seda fueron extirpadas de vuestras entrañas

y espadas ígneas varearon el corazón de los combatientes.

En el trémulo horizonte anochece el arrebol urdido en los lamentos de los que permanecen y la imagen

de los que fenecieran es embalsamada en la

bienaventuranza rumo al paraíso.

El clamor de la resistencia no esmorece

y no permite a la injusticia adormecer.

Ser el éter que inflama la ánfora es la más

sublime de las jihad.

¡Enaltecer los mártires es nuestra misión!

Nuestras oraciones son miradas de gacela

en la ventana del alma Mujahedin.

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